Más sobre El semen y su ingesta

Aqui les dejo parte de un texto que habla mas profundamente de los Kalas (secreciones sexuales) y como deben ser intercambiados entre la pareja.

El articulo completo esta aqui:

http://www.gnosisprimordial.com/?p=228

KALAS SEXUALES

1. Qué son

a. Energías estelares

Los kalas sexuales son secreciones producidas por el cuerpo humano, frecuentemente relacionadas con la sexualidad. El cuerpo humano es el escenario donde se gesta la obra completa del drama individual, el laboratorio secreto donde se producen las transmutaciones. Estos extractos glandulares constituyen las esencias místicas del organismo y su existencia no se debe a la casualidad.

Vibraciones mágicas y ocultas emanan de los kalas sexuales. Son sustancias sagradas cuyas sutiles energías provienen de las estrellas. Las glándulas productoras son sólo centros de intermediación y reservorio de emanaciones cósmicas. No es casual que en la antigua tradición tántrica estos kalas hayan sido representados por estrellas. La utilización mágica y espiritual de los kalas sexuales fue bien conocida en todos los tiempos y culturas, aunque conservada en secreto.

b. Actitud vulgar

Al hombre inferior le cuesta mucho comprender la naturaleza real de los kalas sexuales, pues posee ideas equivocadas de estos y sus funciones. El hombre inferior generalmente odia los kalas porque los asocia equivocadamente con algo sucio. Vacío de energías y reducido a un estado bestial, considera “malos” o “sucios” a los órganos sexuales y sus fluidos. Este tipo de hombre suele aborrecer también del sexo trascendente, sobre todo del maithuna. Tales prejuicios son totalmente erróneos, pues convenientemente aseados y aireados los órganos sexuales constituyen la parte más limpia del cuerpo. Así, si deseamos conocer el verdadero nivel espiritual de una persona, basta con preguntarle qué opina del maithuna y de los kalas.

Contrariamente al hombre inferior, los niños mantienen naturalmente una buena relación con sus órganos sexuales y sus secreciones, lo cual se ha revelado como de decisiva importancia para su autoconocimiento y maduración, tanto corporal como psíquica. Dejados en libertad, los niños alegremente juegan con sus genitales, se embadurnan e ingieren sus propios kalas o los de otros niños, todo ello sin ningún asco o repulsión. La aversión surgirá posteriormente, tras las “enseñanzas” y prohibiciones de sus “mayores”. Saben más los niños que el hombre inferior.

En el caso de los amantes hallamos la misma naturalidad y libertad. Durante el acto sexual, los excitados amantes no se privan de ingerir cada uno los kalas del otro, lo cual los excita aún más. Esto lo hacen intuitivamente, ignorando las prohibiciones y sospechando tal vez el valor mágico que los kalas poseen. Los besos genitales y la absorción de sus secreciones son parte de sus juegos íntimos y revelan el deseo profundo de “comerse” o “tragarse” al ser amado.

Este poder excitante o afrodisíaco de los kalas sexuales ha provocado su utilización mágica masiva en los llamados “filtros de amor”, costumbre que se encuentra muy difundida en todos los tiempos y culturas. Es una creencia universal que para enamorar a alguien basta con hacerle ingerir secretamente los kalas sexuales de su enamorado, generalmente sangre menstrual o semen, según sea el sexo del operador. También suelen utilizarse agua con la que el enamorado ha lavado sus genitales, gotas de orina, etc. Se parte de la idea de que las vibraciones de los kalas influirán grandemente sobre el ser amado, produciéndole un fuerte enamoramiento. Otra creencia muy difundida es la de si los kalas de una persona caen en poder de otra, de un hechicero, por ejemplo, éste podría ejercer un poder total sobre aquella. Se piensa que los kalas vibran al unísono con la persona de quien provienen, y todo lo que se haga sobre ellos repercutirá inevitablemente sobre ésta. Estas creencias populares han sobrevivido durante miles de años debido a que poseen una alta cuota de verdad, ya lo veremos.

c. Uso iniciático

Además de la absorción natural y espontánea de los kalas sexuales como parte de los juegos amorosos, su uso y consumo como práctica de gran valor iniciático y espiritual han sido ampliamente ejercidos desde la más remota antigüedad. Las secreciones generadas en el templo físico son de un inapreciable valor entre los practicantes del yoga sexual y su absorción constituye la coronación y culminación de éste. Estos kalas son el complemento natural y lógico de la abstinencia orgásmica y del maithuna. Con su ingestión queda completado el prerrequisito para la obtención rápida de los siddhis y la liberación del espíritu.

A través de la abstinencia orgásmica y de la elevación voluntaria de las emanaciones seminales, el mundo adquiere para el adepto su plena realidad mágica. Por consiguiente, también los kalas sexuales cobran el valor que les corresponde. A medida que transcurren los días y semanas de abstinencia, la necesidad de incorporar los kalas se acrecienta en el practicante, hasta volverse totalmente irresistible. El cerebro y la mente, despertados y energizados por las prácticas del yoga sexual, comienzan a requerir cada vez con mayor insistencia aquellas sustancias que habrán de apresurar su carrera hacia una espiritualización cada vez mayor. Por eso decimos que sólo el adepto del yoga sexual es capaz de comprender la verdadera importancia de la antigua ciencia de los kalas. De ellos no podrá prescindir quien desee conquistarse a sí mismo y retornar al espíritu.

Es interesante destacar que, además de hacer surgir la necesidad de ingerir kalas, la abstinencia orgásmica produce la aparición de la pareja apropiada que el amante tántrico necesita. Sólo ella será capaz de ayudarlo en sus nuevas necesidades y requerimientos. Los kalas sexuales son un remedio, una medicina para el espíritu del yogui, pero eso es a causa de sus energías sexuales acumuladas. Si los kalas fueran ingeridos regularmente por un hombre común, carente de energías, sus efectos serían muy distintos. Los kalas sexuales son como una mujer, como los kalas vegetales o como el dinero, pueden ayudar o dañar. Pueden destruir al débil y ayudar al fuerte. Así como el hombre inferior podría quedar esclavizado por ellos, el hombre superior sólo obtiene beneficios. Exclusivamente a través de la abstinencia orgásmica es posible controlar el tremendo poder que emana de los kalas sexuales.

Estos kalas pueden ser ingeridos durante los juegos sexuales del maithuna, lo cual constituye la manera más apropiada. Ya dijimos que en el yoga sexual está todo permitido menos el orgasmo. Los kalas sexuales pueden ser bebidos también fuera del contexto mágico-sexual del maithuna, como sucede con los kalas vegetales.

La absorción de los kalas sexuales puede realizarse durante un período solamente, o por ciclos, tal como hacen algunos con la abstinencia orgásmica, hasta la obtención de los cambios o resultados esperados. Su ingestión puede ser diaria o periódica. En esto, la intuición es el mejor maestro y los logros paulatinamente alcanzados serán nuestros mejores guías. Igualmente, nuestra imaginación nos dirá qué hacer, pues las variaciones y modalidades son infinitas. Sólo es cuestión de insistir y experimentar, hasta lograr los objetivos. Lo mismo es válido para seleccionar a la pareja que nos proveerá de los kalas. Tradicionalmente se recurría a la intuición, o según el aroma de su cuerpo, pero por lo general la persona apropiada aparece espontáneamente frente al que persevera en la abstinencia orgásmica.

Los kalas pueden ser ingeridos por ambos miembros de la pareja o sólo por uno de ellos, según lo prefieran. Igualmente, el yogui puede beber sus propios kalas, los de su pareja o los de un maestro. Los kalas pueden ser bebidos desde una copa o cáliz (¿kalas = kaliz?), o directamente desde su fuente. Siempre deben beberse tibios, recién producidos, pues pierden casi la totalidad de sus potencialidades después de diez o quince minutos, aproximadamente. También puede beberse sólo un kalas o varios de ellos, mezclados o no. Además de ser necesaria la abstinencia orgásmica previa, al menos por unos días, lo mejor es ingerir los kalas con el estómago vacío, tras varias horas de ayuno. El ayuno, al purificar el cuerpo de toda impureza, lo hace más apto para recibir los kalas. Lo mismo podemos decir de una dieta naturista o vegetariana.

En nuestro capítulo sobre yoga sexual dijimos que la Nueva Sexualidad (“nueva” para la humanidad actual, pero es muy antigua) consistía no en perder energías, sino en acrecentarlas. Ahora podemos agregar lo siguiente: una pareja de amantes debe ir a la cama para intercambiar sus kalas y enriquecerse con ellos, no para perderlos. En este caso, la meta de la pareja no será el orgasmo sino la absorción e incorporación de sus kalas. Esto habrá de acrecentar su amor y sus energías. A través del maithuna se intercambian sus emanaciones sutiles, a lo cual se agrega ahora el intercambio de las emanaciones físicas. Lo uno complementa lo otro. El intercambio de ambos tipos de emanaciones sexuales debiera ser la meta de todo encuentro amoroso, no el orgasmo. La pareja tántrica, embarcada en la exploración de otras dimensiones de la sexualidad, la sexualidad trascendente, tiene por objetivo la unión de cada uno con su ser divino. El orgasmo sólo puede conducir a un mayor encarcelamiento del espíritu.

En el uso de los kalas es necesario avanzar con perseverancia, tanto como con prudencia. En primer lugar, es necesario asegurarnos de que nuestra pareja no adolezca de ninguna enfermedad, capaz de contagiarnos a través del maithuna y de los kalas. En segundo lugar, es necesario avanzar paulatinamente en la ingestión, a fin de ir acostumbrando el cuerpo y la mente a esta nueva vibración. Algunos kalas podrían producir una presión demasiado potente en un cerebro débil o insuficientemente preparado.

Todas estas descripciones sobre la ingestión iniciática de las secreciones sexuales, son parte de un saber antiquísimo cuyo origen inmemorial se pierde en la noche de los tiempos. Cuentan las leyendas que proviene de Atlántida, de donde pasó luego a Sumeria y Egipto, y de allí a India y Tibet. A este conocimiento lo encontramos en todas las grandes civilizaciones de todos los tiempos, ya transmitido oralmente, ya escrito en clave.

En antiguas sectas gnósticas y en la alquimia, hallamos también la doctrina de los kalas, expuesta como un paso necesario para obtener la transmutación espiritual. En la actualidad, podemos encontrar referencias al uso de los kalas en los libros del ocultista y mago Kenneth Grant.

En los antiguos templos de Sumeria, Caldea y Egipto, donde se veneraba a los órganos sexuales como fuentes de gran poder mágico, esta ciencia era propiedad de los sacerdotes y de sus sacerdotisas proveedoras de kalas. A través de sus prácticas de “canibalismo místico” o “coprofagia sagrada”, experimentaban los iniciados la “divina adicción”, capaz de despertarlos y conducirlos al espíritu. De los kalas sexuales derivan los sacramentos de algunas religiones actuales.

En el Génesis bíblico encontramos los dos árboles que se hallan en el Jardín del Edén. Uno de ellos es el árbol del conocimiento del bien y del mal. El otro es el árbol de la vida. Ellos son los dos pilares o columnas del yoga sexual tántrico: el maithuna y los kalas, respectivamente.

Todas estas antiguas enseñanzas debieron permanecer en secreto, como propiedad de unos pocos, a fin de evitar persecuciones. Ya vimos que el hombre inferior, al carecer de energías sexuales aborrece de los kalas, entre otras cosas.

En este momento histórico es necesario redescubrir la Tradición Sumeria y ponerla al alcance de todos. Todas las ideas debieran ser expuestas, para que cada uno pueda elegir el camino que crea más conveniente según su estado espiritual. Aunque cada enseñanza no sea apta para la totalidad de los hombres, es obligación del que sabe ponerlas al alcance de quien pudiera necesitarlas. Nadie debiera sentirse ofendido, ni por la verdad, ni por la diversidad.

La antigua ciencia tántrica de los kalas no es para espíritus débiles, ya lo hemos dicho. Es una enseñanza tan fuerte e impresionante como lo es la realidad que nos rodea. Un ruido muy fuerte es mejor que una suave caricia para despertar a un hombre profundamente dormido. Este saber es apropiado para quienes eligieron el camino de espinas de la “vía rápida” y para nadie más. Esta doctrina se presenta ahora como la más apropiada para nuestra era actual de Kali-Yuga, la era de hierro en la que el espíritu se halla casi totalmente alienado en la materia.

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